El trabajo ha partido de la revisión de las funciones de autoevaluación ya existentes y de la definición del recorrido necesario para integrar los nuevos módulos. Se ha estructurado una secuencia de utilización que comprende la aportación de datos, su transformación en indicadores, la consulta de resultados, la identificación de oportunidades y la organización de acciones de mejora.
Se ha desarrollado la ampliación mediante un planteamiento modular, apoyado en servicios web y una base de datos relacional, conforme al diseño previsto. La información de entrada, los cálculos y los resultados se han organizado para que los distintos módulos trabajen sobre una base coherente. La integración ha evitado que el diagnóstico, los cuadros de mando y la planificación funcionen como herramientas inconexas.
La estructura de navegación se ha orientado a que las empresas localicen las funciones relacionadas con cada fase de trabajo. Esta organización facilita comprender qué información debe introducirse, dónde consultar su interpretación y cómo trasladar las conclusiones a un plan de acción. La continuidad entre módulos constituye una de las principales mejoras frente a una herramienta limitada a cuestionarios de autodiagnóstico.